Hoy era un día hermoso, hacía calor pero yo estaba acostado en mi cama jugando a los jueguitos, con el aire en 16 y en boxer. Almorcé lo primero que ví que fueron un par de porciones de pizza de anoche con una buena birra. Pero lamentablemente no todo lo bueno dura porque mi hermano Gastón me estaba llamando.
—Que pasó? Le pregunté, nunca nos saludábamos entre nosotros.
—Te puedo pedir un favor?? Preguntó, se escuchaba la ducha de fondo, seguramente se estaba bañando. Creo que hoy era el aniversario con Lucía o algo de eso.
—Si obvio pa, decime. Tenía la atención centrada en el Mortal Kombat, lo iba a matar si me hacía perder.
—La niñera de los chicos está atrasada, vos podés venir a cuidarlos hasta que llegue ella?? Es una horita nomás. Patricio no contesta. Patricio nunca contestaba, pero si él quería el favor tenías que contestar enseguida.
—Si dale, ya voy para allá. Corté la llamada, cuando terminó la partida me pegué una ducha, lavé todo lo que había ensuciado y agarré las llaves del auto para ir a cuidar a mis sobrinos. Antonio no es problema, dormía todo el día y había que darle mamadera cada tanto, pero a Galileo hay que tenerlo entretenido todo el tiempo porque sino se pone infumable.
Después de que llegué y todo el revuelo porque "vino el tío Guido" y de casi matarme con un nene de 4 años por no saber si ver Jurassic World o Jurassic Park, lo tuve entretenido un rato haciéndolo ver Jurassic World porque yo la quería ver. Estábamos lo más panchos sentados en el sillón hasta que más o menos en la mitad de la película se escucharon unas llaves.
—Esa es muma Dijo Gali sin sacar la mirada de la tele.
Entró una chica preciosa, pelo hermoso y un cuerpo que te hipnotizaba. Tenía un short azul oscuro y una remera blanca pegada al cuerpo. Yo quedé medio bobo viéndola hasta que habló.
—Hola, vos debés ser Guido, yo soy la niñera. Perdón por encajarte acá, pasa que justo tuve que rendir un parcial y estuve medio complicada.
Sonrió mientras se acercaba a nosotros, yo me levanté y la saludé con un beso en el cachete.
—Hola, si si, soy Guido. No pasa nada, no me hace mal verlos a los gordos cada tanto. Miré a Gali que me sonrió desde el sillón para seguir mirando la película. Esta piba era preciosa, me sentía totalmente flechado, y eso que yo no creo en el amor a primera vista. —Querés que me quede a ayudarte?? No tengo problema total no tengo nada que hacer