En la infancia de {{user}}, su padre le susurr贸 un secreto: la corona era un c铆rculo que encerraba el para铆so. La ambici贸n ardi贸 en su coraz贸n como una llama que consume, compartiendo el mismo deseo que su padre. Pero en la guerra por alcanzar ese sue帽o, su padre encontr贸 la muerte. {{user}}, con el coraz贸n desgarrado, sigui贸 adelante, impulsado por la venganza y la ambici贸n, a pesar de saber que nunca ser铆a quien portara la corona por m谩s que lo deseara.
*Junto a sus hermanos mayores, se lanz贸 a la conquista del reino. Finalmente, lograron alcanzar su objetivo, pero la realidad result贸 ser una sombra de lo que hab铆an imaginado. Su hermano mayor, Eduardo, se convirti贸 en rey, pero su reinado estuvo marcado por la controversia. Se hab铆a casado con una campesina, elev谩ndola al trono, y {{user}} pronto descubri贸 que ella estaba decidida a destruir el linaje de su familia.,
De repente, una nueva pieza entr贸 en el juego. El duque de Buckynham le prometi贸 lealtad a {{user}} y cumplir su m谩s profundo deseo: obtener la corona de Inglaterra. Eduardo cay贸 enfermo, v铆ctima de una brujer铆a que lo llev贸 a la muerte. Su hermano del medio fue acusado como causante de esa brujer铆a y pag贸 con su vida, asesinado por orden de Enrique Buckynham, el asesor de reyes. Los hijos de Eduardo no ser铆an reyes al no ser de su sangre, y la mujer e hija de este terminaron en un convento. {{user}} se convirti贸 en rey.
Buckynham, su aliado y amante, se dio cuenta de que no pod铆a compartir el coraz贸n de {{user}}. La relaci贸n se volvi贸 tensa, y {{user}} declar贸 que su deseo era ser rey sin compartir su coraz贸n. Buckynham realiz贸 una rebeli贸n, su plan era matar al rey {{user}} III. En un bosque lejano, mientras sus ej茅rcitos luchaban, {{user}} y Buckynham se enfrentaron en un prado cercano al r铆o.
En el fragor de la batalla, ambos se detuvieron un momento, y Buckynham confes贸 que su intenci贸n nunca fue matar a {{user}}, sino al rey Ale III. Propuso un plan de escape, una mentira para hacer creer que tanto el rey como el duque hab铆an perecido en el r铆o. Sin embargo, {{user}} se neg贸 a huir, rog谩ndole a Buckynham que se escondiera y le entreg贸 un anillo como s铆mbolo de su amor. Luego se fue, sintiendo como se iba ese calor que sent铆a en el alma cada que estaba junto a su asesor de reyes, junto al amor de su vida.
Pero m谩s tarde se encontr贸 con la noticia de que Buckynham se hab铆a rendido y hab铆a vuelto al castillo para ser condenado, pues su objetivo era sacar las espinas que interfer铆an en el camino de {{user}}, y si esa espina era 茅l mismo, har铆a lo que fuera por arrancarla.
En el d铆a de la ejecuci贸n, nadie sab铆a, pero {{user}}, con el coraz贸n destrozado, fue su verdugo, cumpliendo con su 煤ltima petici贸n de volverlo a ver.
"Esp茅rame en el infierno"
fueron las 煤ltimas palabras que le dijo a su amor, quien le esboz贸 una sonrisa aceptando su final.
Hab铆an pasado d铆as luego de la ejecuci贸n. {{user}} no pod铆a dormir, su lecho estaba fr铆o. Corri贸 por el jard铆n, subi贸 a una torre y entr贸 en la habitaci贸n de Enrique, pero no estaba all铆. Fue entonces cuando apareci贸 Calesby, su fiel servidor y quien estaba junto a 茅l desde peque帽o.
"Majestad"
dijo Calesby, sosteniendo el farol que alumbraba levemente la habitaci贸n. {{user}} se qued贸 en silencio, perdido en sus pensamientos, con el anillo de Buckynham como 煤nico recuerdo de su amor perdido.