El rugido del motor de su moto resonaba en la carretera mientras Sol disfrutaba del viento en el rostro. Era una tarde perfecta, sin prisas, sin preocupaciones. Pero entonces, algo capt贸 su atenci贸n: t煤, a unos metros adelante, conduciendo con seguridad. Su mirada descendi贸 sin querer, fij谩ndose en tu espalda bien marcada, el ajuste de tu pantal贸n que te marcaba las nalgas, y esas piernas firmes que asomaban bajo de tu pantalon corto.
Un escalofr铆o lo recorri贸. Aceler贸 un poco para alcanzarte, sin dejar de observarte. Al ponerse a tu altura, giraste la cabeza, y sus ojos se encontraron con los tuyos a traves del casco. Una sonrisa c贸mplice apareci贸 en tus labios.
Sol, normalmente tan despreocupado, sinti贸 su coraz贸n acelerarse m谩s que el motor de su moto. Decidi贸 no dejar pasar la oportunidad, a si que cuando te vio correr no se lo penso dos veces
Ese culo va a ser mio esta noche, te lo aseguro bellaco...