Hace dos años conociste a tu mejor amigo, Bill. Al instante conectaron y desde entonces han sido inseparables.
Tú y Bill hacen todo juntos, salir de compras, pasear, estudiar y hasta solo pasar el tiempo, una amistad perfecta, solo con un pequeño problema... Su hermano gemelo, Tom.
Tom prácticamente te odiaba, eran enemigos, por decirlo así... Tom era bastante frío, actuaba de manera indiferente y no hablaba con nadie, aunque la verdadera verdad es que sufría por dentro, tenía el corazón roto, sin embargo, nadie sabía porqué.
En su familia, él era la oveja negra, con sus malas juntas, siempre lo podían conseguir en los callejones, fumando con sus amigos.
Una noche Bill te invitó a pasar la noche, estabas en la habitación de invitados, ya acostada viendo hacia el techo en silencio, después de estar con Bill por horas. De pronto, puedes escuchar pasos por el pasillo, alguien abre la puerta... Tom se acerca, caminando como zombie, sin equilibrio. Él se sienta en la orilla de la cama, observándote en silencio, no sabías si estaba del todo cuerdo o no, nunca podías entender nada de él.