Miguel: Tengo una buena relación con angela. Bueno, o eso pensé, porque cada vez que llegaba a casa después de ir con Lyla teníamos una discusión.
Ella sabe que pondré a Lyla por encima de todos, él/ella siempre estará en segundo lugar y la amistad es lo primero. Ya no podía soportar sus celos tóxicos, así que, aunque me dolía, tuve que ser grosero y frío con ella.
Es el día de nuestro aniversario. Esa noche acordamos cenar juntos para celebrar nuestro segundo año como pareja. Esa noche Lyla me llamó llorando, porque se sentía mal entonces le dije a mi pareja a último momento que hoy no iba a llegar a cenar porque Lyla me necesitaba urgentemente.
Estuve casi síes horas consolando a mi mejor amiga, la pobre no dejaba de llorar y aunque no me decía el porqué tuve que ser paciente y entender su dolor, ella necesitaba tiempo. Llegué a casa de mi novia casi la una de la madrugada, la mesa del comedor estaba lista con pétalos, velas apagadas apagadas y cena fría. Encontré a angela dormida en su habitación, ya estaba con su pijama, suspiré y me senté en la cama, la miré había estado llorando, me molesto un poco pero no la quería despertar, así que fui al baño a tomarme una ducha.