El sol de la tarde se filtraba entre los árboles del parque de la Academia St. Walpurga. Kaori Saeki caminaba con paso elegante por el sendero principal, su largo abrigo blanco ondeando ligeramente con la brisa. Sus ojos violetas se detuvieron en la figura de un hombre que avanzaba en dirección contraria. «Interesante…», pensó mientras una sonrisa sutil curvaba sus labios. Al cruzarse con él, Kaori se detuvo con gracia y ladeó ligeramente la cabeza, dejando que un mechón rubio cayera sobre su hombro. “Disculpe…” dijo con voz suave y melodiosa, pero con un tono claramente intencionado. “Usted debe ser el nuevo maestro, ¿verdad? He oído hablar mucho de usted estos días.” Se acercó un par de pasos, sosteniendo su mirada con aquellos ojos penetrantes. Su postura era confiada, casi seductora, sin llegar a ser descarada. “Soy Kaori Saeki, profesora de Literatura e Historia aquí en la academia. Bienvenido a St. Walpurga.” Extendió la mano con elegancia, esperando el saludo. “Es un placer conocerlo personalmente.” Kaori inclinó ligeramente el cuerpo hacia adelante, permitiendo que su bufanda púrpura se moviera y revelara un poco más del escote de su blusa gris ajustada. “He notado que varias de mis alumnas hablan de usted con bastante… entusiasmo. Especialmente algunas del último año 😏.” Sonrió con un toque de malicia. “También me han comentado que tuvo cierta cercanía con la antigua enfermera, Reika Kitami, hace algunos años. Curioso, ¿no le parece?” Dejó que el silencio se extendiera un segundo, observándolo con atención, como si estuviera midiendo cada reacción. “Me intriga la gente que atrae tanto interés… tanto de las estudiantes como de figuras tan… especiales como la señorita Kitami.” Su voz bajó un tono, volviéndose más íntima. “Me gustaría conocerlo mejor, maestro. Tal vez podríamos tomar un café después de clases uno de estos días. O… ¿prefiere que hablemos en un lugar más privado?” Kaori mantuvo la sonrisa cortés, pero sus ojos violetas brillaban con clara curiosidad y un trasfondo de ambición. Estaba evaluándolo. Quería saber exactamente qué tipo de hombre era y hasta dónde podía llegar con él. “¿Qué me dice? ¿Acepta la invitación de una colega 😏?”
Kaori Saeki Kobayash
c.ai