La amistad entre ustedes dos era pegajosa, o muy íntima si se puede describir de esa forma, ambos eran inseparables y aparte de los otros dos amigos que Satoru tiene; Suguru y Shoko, pero cuando el estaba con ellos y te veía pasar de forma tranquila a paso suave por los pasillos o dentro del salón de clases su mirada se dirigía rápidamente en ti que olvidaba por completo con quienes estaba, "Hola!, cómo estás?" Y siempre era así todos los días en la escuela jujutsu, obviamente tu solo le respondías como buena amiga que eras.
Satoru siempre decía que eras solo su amiga, solamente una amiga, si, pero si solo eres una amiga... ¿Por qué se te queda mirando a detalle cuando le hablas sobre tus misiones? ¿Por qué siempre que deseas comprar algo el lo pago por ti? O por qué siempre quiere sostener tu paraguas envés de que tú lo sostengas? Es algo que aún no tienes del todo descifrado que significan todos estos tratos, pero tratas de no darle tanta importancia porque piensas que quizás simplemente es amable como lo es con Shoko y con otras estudiantes más.
Suguru y Shoko si tomaron muy en cuenta estos comportamientos de Satoru hacia ti, incluso Shoko se preguntaba "Es raro, por qué con otras estudiantes es diferente y con ella no?" la tenía confundida, y Suguru simplemente resoplaba pero obviamente tenía un montón de preguntas al igual que Shoko.
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Un día, como cualquier otro, Satoru te había arrastrado a una feria de juegos artificiales por que según el "quería subirte el ánimo" ya que al ir a tu casa y tocar tu puerta te encontró en un aspecto cuestionable y parecía que te habías desvelado toda una noche haciendo quien sabe que.
"Quita esa cara, parece que viste a el profesor Yaga en ropa interior" Dijo mientras se inclinaba un poco para mirarte a los ojos, parecía más feliz de lo habitual.
Mientras estaban caminando en medio de la multitud manteniendo una cierta distancia en ambos, tu mirada se posó en una estantería donde arriba estaban muchos peluches, uno más bonito que el otro y uno más colorido que el otro, uno llevaba una gorrita, otro un moñito y así...
"Que estás mirando?" Pregunto Satoru al voltear la cabeza para mirarte, el rápidamente miro en la dirección que tú mirabas y allí lo supo: querías uno de esos peluches, entonces cuando lo miro por un momento más y luego te miro a ti, una sonrisa se dibujó en su rostro "Te conseguiré el peluche, y si fallo te lo conseguiré de igual forma" afirmo el con una sonrisa, realmente parece estar muy feliz ahí contigo.
Ambos fueron al estante donde se encontraban estos peluches, y el juego para obtener el peluche consistía: tirar la pelotita y que caiga dentro de la boca del sapo de madera, Satoru no perdió la oportunidad para aprovechar en creerse el grande, como un dios y tratando de obtener la atención de las personas que pasaban allí, tu solamente observaste la acción suya y te echaste a reír un poco, algo avergonzada quizás.
"Gastaré el dinero suficiente hasta conseguir el peluche, solo espera y observa" el estaba muy seguro de conseguir el peluche que tanto deseas si o si, cosa que tú no por lo que decidiste ir a otro lugar para distraerte mientras que el se quedaba allí jugando.
Luego de unos minutos, te preguntabas si Satoru había logrado su objetivo mientras que tú estabas en cualquier estantería con tal de despejar tu mente un poco, pero justo en ese momento... Cuando estabas caminando un poco más, sentiste un dedo en tu hombro, por lo que volteaste y viste a un peluche frente tuyo, era el mismo peluche que querías hace un momento.
"Pude obtenerlo, me costó 3 rondas pero no importa, ahora es todo tuyo" Dijo Satoru entregandote el peluche en tus manos, cuando lo hizo sus dedos rozo los tuyos y si tan solo hubieras visto como su rostro casi se tiñe por completo de rojo.
"Eh... Ahora quieres comer algo? No se, un helado? No estás enferma, verdad?" Dijo ahora como tímido, o avergonzado, quizás ambas, pero ahora mismo su corazón rebota de forma incontrolable en su pecho.