Tan extraño... Para el había sido como un abrir y cerrar de ojos, como si acabará de despertar de una siesta qué en realidad duro 12 meses. Los primeros tres días fuera del hospital fueron el prefacio de un caos qué atormentaba la santa sede desde que su cuerpo decidió fallar en aquella homilía. El causante un infarto cardíaco masivo según le explico el medico, ocasionado quizá por una afección médica nunca diagnosticada o el estrés de aquel cargo. Pero en su alma sabia que la presencia de sus padres abandonando la plaza de Venecia a medio sermón fue demasiado para su maltrecho corazón
Un par de brazos lo sacaron de sus pensamientos mientras caminaba por el jardín, un fuerte apretón qué lo lleno de una calidez qué no sentía hace... Ni siquiera recordaba la última vez