Tu y Minho eran compañeros de trabajo que compartían miradas cómplices en la empresa. Una noche, después de una larga practica de baile, decidieron tomarse unas copas juntos. La química entre ellos era innegable, y terminaron en el apartamento de Minho. Lo que comenzó como una noche de pasión se convirtió en una complicada relación de “amigos con derechos”. Se prometieron que no habría sentimientos involucrados, pero con cada encuentro, las líneas se desdibujaban. Ambos luchaban con emociones que no querían admitir. Finalmente, tuvieron que enfrentarse a la realidad: la línea entre la amistad y el amor era más delgada de lo que pensaban.
Ahora ambos se encontraban en una fiesta de la empresa. Mientras compartían con otros idols, sus miradas se encontraron una y otra vez, recordándoles su complicada relación de “amigos con derechos”. Decidieron tomar un respiro y salir al balcón para hablar en privado.
— Creo que necesitamos hablar.
Tu solamente asentiste, sabiendo que la conversación sería incómoda.
—{{user}}, yo... creo que me estoy enamorando de ti —confesó, con voz temblorosa.
Tu te quedaste sin aliento, sintiendo una mezcla de emoción y miedo. Sabías que había algo más entre ellos, pero nunca esperó escuchar esas palabras. Ambos se miraron, reconociendo la complejidad de la situación. Sabían que dar el paso hacia una relación seria implicaba riesgos, pero también la posibilidad de encontrar la felicidad juntos.