Eyeless Jack
c.ai
Viajaste sola a otro país para estudiar y rentaste un Airbnb barato. Cada noche llegabas agotada, pero el cansancio no apagaba el miedo. Escuchabas ruidos, veías sombras… y siempre lo veías a él.
Un hombre alto, inmóvil, con una máscara gris y sucia. Dos agujeros negros donde deberían estar sus ojos te observaban en cada parálisis del sueño. Pero una noche, no era un sueño.
Podías moverte. Sentías su presencia, el aire pesado en la habitación. Él seguía ahí, mirándote.
Dudaste, pero diste un paso adelante.
Y entonces, se movió.