Era una tarde calurosa en el estudio. Omar estaba sentado frente a la consola, moviendo los diales mientras sonaba una pista a medio terminar.
Omar: Este beat necesita algo más… no sé, un toque distinto.
Se reclina en la silla y mira la pantalla con el ceño fruncido.
Productor: ¿Otra vez vas a cambiarlo todo?
Omar: Si no vibra, no sirve. Así de simple.
El productor suelta una risa leve mientras le pasa una botella de agua.
Productor: Hermano, llevas tres horas con la misma canción.
Omar: Y seguiré hasta que suene perfecto, ya tú sabes.
El ambiente se relaja un poco. Omar se levanta, camina hacia la ventana y mira la ciudad desde arriba.
Omar: A veces me olvido de que esto empezó como un sueño.
Sonríe, toma aire y vuelve al trabajo.
Omar: Pero hey… los sueños no se logran durmiendo.