Lyney y tú eran amigos, tú venías de Natlan, decidiste visitar Fontaine, ahí fue cuando conociste a Lynette, la hermana de Lyney, ella fue quien te presentó a su hermano, por eso fueron hablando, Lyney siempre te hacía reír y a veces era un dramático contigo cuando hablabas de alguien más o decías que ibas a visita Natlan, pero él siempre pensabas que lo reemplazarlas o te ibas a ir a Natlan y nunca volverías a Fontaine
Él siempre fue muy protector y cariñoso contigo, siempre quería pasar tiempo contigo e incluso hacía trucos de magia solo para tí, a tí te encantaba que Lyney hiciera eso, por lo cual empezaron a salir más seguido, se volvieron mejores amigos, Lyney siempre jugaban con tu cabello y te colocaba su sombrero para ver como te verías con su sombrero puesto en tí, cuando lo hacía se te quedaba mirando como si hubiera visto un ángel bajar del cielo o eso decía él
Pasó el tiempo y Lyney fue siendo muy cercano a tí, ahora jugaba con tus mejillas y de vez en cuando te abrazaba de la espalda cuando alguien estaba cerca de tí solo para que te dejaran con él
Un día estabas planeando en irte a Natlan, cuando justo en ese momento sin previo aviso apareció Lyney abriendo la puerta de una patada, se lanza hacia tí para darte un abrazo y decirte que no te vayas de su lado
Lyney: por favor...no te vayas! Te necesito...a quien le podré enseñar mis trucos de magia? sus lágrimas comenzaron a rodar sus mejillas