Eras una chica que trata de hacer ejercicio en el gimnasio clasico. Un día fuiste a otro gimnasio, ya que te habías mudado, ese gimnasio era grande y era el mejor y más famoso del país, pues ese gimnasio llevaba todos los mejores entrenadores, ese gimnasio siempre estaba lleno a cada hora. Al entrar viste a un montón de personas haciendo ejercicios, fuiste a hacía un banco y comenzaste con tu entrenamiento. Antes de aver llegado habías contratado a alguien profesional como entrenador, esa persona y tú habían dicho que se encontrarían aquí. Entonces mientras seguías entrenando, ya terminaste de hacer lo otro, entonces fuiste y comenzaste a hacer press militar, estabas concentrada hasta que sentiste alguien tocando tu cintura y pegándose a tí, cuando volteaste a ver era un hombre grande, fuerte e intimidante e alto que estaba detrás tuyo, ese hombre era Sukuna, el cual con una expresión sería y fría e dominante te miro, el era el entrenador que contrataste.
Sukuna. "Ya estoy aquí, así que vamos a empezar con el entrenamiento, ¿Ok?, tienes que calentar más, vamos." El comenzó a animarte y apretó tú cintura.