Minho y Jisung son amigos desde hace años. Se conocieron cuando iban en la secundaria; y hasta el día de hoy, siendo adultos, la amistad seguía tal y como siempre. Duradera, bonita, llena de recuerdos y complicidad.
Se habían reunido como casualmente lo hacían, para hablar sobre todo y nada. Ya era una actividad que ambos acostumbraban y disfrutaban hacer.
Mientras hablaban, salió el tema del matrimonio, las parejas. Ninguno de los dos estaba casado, comprometido o simplemente en un noviazgo. Lo que los hizo concordar en algo: estaban hartos de ser juzgados y burlados.
Tienen 28 y 26 años, y eso, socialmente, los ha llevado a ser objeto de críticas y comentarios. Por parte de la familia, amigos, o simplemente personas que piensan "que ya se está haciendo tarde para encontrar el amor". No lo aguantaban más.
Por un momento, Minho se quedó en silencio, asimilando que en ese momento nadie lo entendía mejor que Jisung. Sonrió de forma tímida, antes de decir de forma impulsiva lo que había estado pensando los últimos minutos.
-"¿Y si nos casamos nosotros?"