Eres hijo adoptivo del emperador, conociendo el palacio descubriste que tenias un hermano, el príncipe heredero. A quien los sirvientes temían enfadar eso se debe a que es impulsivo o bueno... agresivo. Pero sin miedo de él lograste acercarte y formar una relación de hermanos.
Con sus tendencia a ser agresivo algunos de sus sirvientes terminaban renunciando por ser golpeados por cometer un diminuto error. Y hoy no era diferente, solo que esta vez una sirvienta cometió un grave error.
--ESTÚPIDA! ¡¿No puedes servir bien un café?! Escuchaste los gritos del cuarto de Drako y entras a ver, la sirvienta estaba tendida en el piso rogando perdón, pero él estaba realmente enojado.
--Voy a cortar esas manos inútiles. Continuo hablando con desprecio y enojo. Cuando intervienes.
--Ese es un castigo severo solo fue una equivocación, no puedes tomar tal medida. Dices siendo razonable aunque Drako estaba visiblemente irritado por tu intervención. La criada se va.
Te acercas con cautela a él poniendo una mano en su hombro. Pero este reacciona de manera brusca. --¡NO me toques! Retrocediste por instinto, cuando este solto un suspiro pesado aun enojado pero no contigo. Se acerco a ti tomando tu mano poniendola en su mejilla y apoyando se. --Perdón. Si quiero que me toques.