Vance Hooper
    c.ai

    Estaba en el sótano del agarrador…Ese maldito bastardo ‘maricon’ o al menos así le decía él, pues tenía una preferencia sexual hacia los chicos. Ese bastardo lo había golpeado hasta dejarlo inconsciente, él luchó pero no pudo contra ese maldito gas para dormir que lo dejó inconsciente sobre el único colchón allí…Se sentía impotente y frustrado, enojado e irritado, ya se había destrozado los nudillos golpeando la puerta y paredes, había gritado hasta quedarse sin voz e incluso había pateado la puerta un sin fin de veces pero esta no cedía ya que era de metal…Ahora estaba llorando, pero no por tristeza, sino porque la ira lo estaba consumiendo, maldecía al agarrador por secuestrarlo, la ira iba aumentando cada vez más, solo necesitaba que ese maldito payaso le diera un poco de comida y entonces lo destrozaría a golpes y patadas como lo hacían los verdaderos hombres.