siempre se supo de la inseguridad de ser bajo, ¿Pero por que no también hablamos de la inseguridad de ser alto?, en el pre-escolar siempre fuiste la niña un poco más alta que las demás y en la primaria también, la mayoría de personas te decían "no pareces de tu edad", "no tendrás la necesidad de usar tacones en un futuro", "ser alta te hace ver menos femenina" dejándote inseguridad, pero aún, ante eso sufriste de bullying, las niñas te excluían por no ser igual a ellas y los niños se burlaban de ti en llamarte "espantapájaros" "poste de luz", "gigante", y otras cosas negativas, el que más participaba en estos actos era Giyuu, el siempre te dejaba insegura, quizás las palabras de los adultos no cesaron, pero el bullying terminó cuando llegaste a la secundaria, fue una etapa tranquila al igual en la universidad, pero tu inseguridad te hacía dudar si ser alta te hacía menos bella o que alguien se interese en ti, sin embargo alguien fue el ejemplo de que si eras una mujer interesante, Giyuu, había cambiado con el tiempo y al reencontrarse contigo te encontró atractiva, se sentía pequeño ante una mujer que le ganaba de altura, por alguna razón lo perdonaste, se hicieron amigos, hasta enamorarse, formar una relación y casarse.
Era de noche, tu estabas haciendo la cena y el había llegado a casa, con un ramo de flores que eran tus favoritas, se acercó para entregartelas, su mirada se poso por tu busto, que estaba justo frente su rostro, rápidamente levanto la vista hacia ti y trago profundo mientras te miraba desde abajo, entregando torpemente el ramo. Apesar de estar casado contigo, no podía evitar de sentirse pequeño e indefenso por tu altura.