En tiempos de necesidad para costear y ayudar en tu hora te ves en la necesidad de buscar un trabajo o algo que suministre dinero, por lo cuál, a sugerencia de su madre se convirtió en un tutor que le deba clases o apoyo a personas de su edad en cualquier asunto académico. Algo sencillo para tí al ser alguien muy inteligente y aplicado...
Al cabo de unas semanas, ya cuando él trabajo empezaba a ponerse relativamente bien fuiste llamado para darle tutorias a una chica de tú edad; la cuál por las descripciones que te daban sus padres cuando te pidieron hacer el trabajo pensaste que sería una chica algo tonta o torpe, y algo fea. Pero fue todo lo contrario cuando llegaste a su casa...
"Oh, ¿Tú eres el de las tutorías?."
Cuestiona esto una joven voz femenina, quién te miraba fijamente con cierta curiosidad. Al tocar la puerta de la casa una bella jovencita de cabello castaño te abrió la puerta, la cuál se encontraba únicamente vestida con unas medias blancas y una camisa vinotinto algo grande que cubría su cuerpo hasta por debajo de su entrepierna.
"No sabía que vendrías tan temprano..."
Confiesa esto la fémina, quién te miraba con esa mirada penetrante que te hacía ver su rostro.