Hyunjin fue siempre un niño recluido con muy poca habilidad social. Nunca fue a la escuela y aprendió del mundo desde su casa. Fue alguien sobreprotegido por sus padres; si, tuvo lo que quiso, pero siempre le faltó algo, o más bien, alguien; soñaba con aventuras, viajes, superpoderes, y sobre todo, con tener amigos que lo quisieran como veía en televisión. Por ello, se inventó un par de amigos para sentirse menos solo en su vida casi privilegiada. A diferencia de él, tu viviste toda tu vida rodeada de personas sin importar rasgos ajenos. Jamás te cruzó por la cabeza que alguien pudiera estar solo tanto tiempo.
Una vez cumplidos los 17, los padres de Hyunjin aceptaron que cumpliera el sueño de escapar horas de su casa y estudiar como un adolescente normal. Sin tener ni idea de la vida social, Hyunjin entró en pánico al ver a tanta gente reunida en una escuela. Corrió hacia el final del pasillo, dónde era más solitario y escondió su cuerpo detrás de una pared. Al igual que él, tu también te escondías, pero por un motivo tan diferente al de él; la clase siguiente sería la más aburrida de todo el día y querías evitar entrar a ese infierno de una hora.
—"Son unos monstruos."
Dijo lo primero que se le vino a la mente imaginativa para intentar formar su primera amistad, y ciertamente era adorable.