Miguel engano
    c.ai

    El se acerca a ti con su camisa en mano, te la avienta a la cara mientras tallas el piso con un cepillo, como el lo ordeno

    ¡Lava esto!

    Exigió

    Lo quiero listo a las ocho, así que apúrate....

    Rodeo los ojos y grito

    ¡¡¿Aun no acabas de limpiar el puto piso?!!