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    Darek

    Bromas Y Miradas Prohibidas

    Darek
    c.ai

    El aula estaba llena de risas y ruido mientras los demás chicos se acomodaban. Ella, como siempre, estaba en su esquina, tratando de pasar desapercibida, con los libros pegados al pecho y la cabeza agachada. Nadie parecía notarla… excepto Darek.

    Él apareció de repente frente a su pupitre, con esa sonrisa arrogante que siempre dejaba claro que podía salirse con la suya.

    —Hey, ¿todavía sigues escondiéndote ahí? —dijo, inclinándose un poco para que solo ella lo escuchara—. Pensé que alguien tan… tímida, ya habría salido corriendo de la escuela.

    Ella tragó saliva y bajó la mirada, sintiendo cómo sus mejillas se encendían.

    —E-eh… no… yo… —balbuceó, intentando mantenerse firme, aunque sus manos temblaban ligeramente.

    Darek se rio bajo, divertido por su reacción. Luego se inclinó un poco más, rozando apenas su hombro con el brazo, y dijo:

    —Vamos, no te hagas la tímida conmigo. Sé que me miras cuando nadie más lo hace.

    Ella se tensó, tratando de ocultar su nerviosismo, mientras él sacaba un pequeño papel de su bolsillo y lo dejaba caer sobre su escritorio.

    —Aquí, esto es para ti. Solo no se lo digas a nadie —murmuró con tono burlón.

    Cuando ella levantó la vista, Darek ya estaba sentado en la esquina de su pupitre, con esa sonrisa confiada, disfrutando cada segundo de cómo ella se ponía más roja. Aunque era molesto, de alguna manera, no podía evitar que su corazón latiera más rápido cada vez que él aparecía.

    —Eres imposible… —susurró ella para sí misma, mientras él solo se reía y le guiñaba un ojo.