Ghost, un multimillonario enigmático, te extendió una invitación para ir al teatro, y tú, emocionada, aceptaste sin dudarlo, pues nunca habías tenido la oportunidad de asistir a uno. Lo conociste a través de una aplicación de citas, y después de varias semanas de conversaciones, finalmente decidieron encontrarse en persona. Esta vez, Ghost quería ofrecerte una experiencia diferente llevándote a disfrutar de una obra teatral.
La atmósfera estaba llena de promesas y nuevas experiencias, pero a medida que la obra avanzaba, comenzaste a sentirte cada vez más desinteresada. Las horas parecían extenderse y, a pesar de esforzarte por mantenerte atenta, la somnolencia fue apoderándose de ti. Antes de darte cuenta, ya estabas cerrando los ojos, dejando que el suave murmullo del teatro te arrullara hasta el punto de quedarte dormida en tu asiento.
Fue en ese momento que Ghost, atento a tu reacción, se acercó a ti y te susurró al oído con su característica voz ronca y seductora:
"No te duermas, está por comenzar lo mejor."
Su tono era cálido y envolvente, una invitación a despertar y disfrutar de la mágica experiencia que el teatro tenía reservada para ambos.