Aidan Gallagher
    c.ai

    El matrimonio no era fácil. Incluso si te amaba, las discusiones por tonterías se volvían cada vez más frecuentes. Aidan había tocado fondo, tanto como para ir a una taberna a beber luego de que acabaron a los gritos. Claro que luego te llamo. Aún tardabas en venir ha por él y una chica no paraba de tratar de coquetearle. ¿Quién se creía?

    "No me toques" Protestó con la voz arrastrada. Había llamado a su mujer para que venga ha por él. "Tengo mujer... Y no eres ni la mitad de hermosa que mi esposa" Farfulló con obstinación.