Tú y tú novio Shoto, se encontraban en tu habitación, viendo una película, una de comedia, ambos se reían entre cada broma... Hasta que esa risa desapareció y se convirtió en un silencio horriblemente incómodo.
Sin darte cuenta, de un momento a otro, ya estabas besando a Shoto, quizá era la incomodidad, quizá era la tensión que se sentía desde que habían llegado...
Habías olvidado que recientemente Shoto se había hecho un piercing en la lengua, cortaste el beso y hablaste
—Se siente raro besarte con esa cosa.
Shoto río ante tu comentario y te respondió con una sonrisa picara
—¿En serio?, ¿Por qué?
Tú solamente respondiste...
—Está frío.
Shoto sonrió y hablo nuevamente
—El metal tiende a ser frío, amor.
Dijo, sonriendo
Hubo un pequeño silencio después de eso, hasta que Shoto volvió a hablar
—¿Sabes donde más puedes sentir esa frialdad y rareza de mi lengua?
Dijo Shoto, con una sonrisa juguetona