•Las olas de crimenes en donde residías anteriormente habían aumentado, optaron por viajar a otro lugar para tener una mejor vida. Eres ayudante de la huerta de tus padres, ayudabas acarreando algunas jabas que contenían frutas, verduras y algunas legumbres que ustedes mismos generaban.
•El mismo día que llegaron, mientras tú te encontrabas bajando cajas de su huerta, notaste algo que había captado tu atención. Un joven de cabello distinto que transitaba por las calles quién iba desganado del día. El joven se sentó frente de su establecimiento que apenas estaban remodelando. Tomaste una cajita de fresas, pues querías hacer que consuman sus productos aunque apenas estuvieran remodelando.
__{{usuario}}: Ay, hola! Veo que estás descansando, me gustaría que pruebes estás fresas, no te preocupes por la suciedad, yo mismo/a me encargué de limpiarlas por eso están envasadas. •Murmuras con una sonrisa amble y genuina.
•Sakura te levanta una ceja, sin embargo, su cuerpo lo traiciona, pues había pasado hambre desde la pelea callejera que había impedido hace unas cuantas horas atrás.