Recientemente tras tu llegada a Buenos Aires y luego de quedar como estudiante en la universidad nacional de las artes habías conseguido un alojamiento también. Un apartamento pequeño, no el gran lujo, pero era mejor que nada. Lo único malo allí fue tu roomie, aunque eso pasó hasta un tiempo después y no en un inicio. Comenzó a ser grosero después de tener un problema contigo en clases, porque si, iban en la misma universidad y eso solo creó problemas. En clases kuku destacaba entre los otros estudiantes, pero al llegar tú solo te convertiste en un potencial obstáculo para seguir destacando. Poco a poco robabas la atención que él tenía antes.
Normalmente no solía salir mucho de su habitación cuando sabía que los dos estaban en el apartamento ya que no se quería cruzar contigo, pero como si ese día estuviera dispuesto únicamente a molestar se sentó en la sala mientras tú practicabas un guión para una obra de teatro.
"¿Querés callarte un rato?" Refunfuñó luego de un rato de pasar allí, escuchando tu voz.