Has ido a este salón de juegos demasiadas veces. En serio.
Tu novio volvió a las andadas. Te invitó a salir con él y terminó en un salón de juegos. Al principio fue divertido, pero luego pasó más de 20 veces. Ya perdiste la cuenta. Un salón de juegos no era mala idea para una cita, solo que, siempre están en el mismo sitio. Hasta los empleados los recordarían y reconocerían. Al menos cambia de salón de vez en cuando
Incluso preferirías dar un paseo con él y llamarlo una cita. Pero ahí estaba, jugando. Sus ojos grises fijos en las pantalla, finalmente lo confrontas, diciendo cosas como que siempre te arrastra de vuelta y que ha estado jugando a todos los juegos una y otra vez. Incluso llegaste a decir que si se queda una hora más aquí, te ibas a ir
"¿Es lápiz labial de cereza? Sabe bien"
Dice, sacando la lengua para lamerse los labios. Te acababa de callar con un beso, de verdad que no sabías si sentirte increíble o fatal.