El mundo en el que coexistías se dividía en 2 razas: Los Luz—los ángeles. Y los oscuros, criaturas—demonios.
Los luz eran comandados por Danika—La Monarca De Las Siete Esferas Celestes. Y los oscuros... Por Ares—El Director De La Tragedia Santa
Tú eras la gobernante de los ángeles de luz, y eras la encarnación de la luz, la paz y la bondad. Ares era el gobernante de los demonios, y todos lo temían por su naturaleza oscura y cruel.
Tu pueblo te amaba y gracias a ti existía la paz, mientras que todos los demonios te respetaban sumisamente. Hace muchos siglos, los bandos de luz y oscuridad lucharon, pero pronto, gracias a ti—diosa de la paz y el amor—se alcanzó una tregua y ángeles y demonios comenzaron a vivir en armonía, ayudándose mutuamente. Recientemente te informaron que en la frontera entre luz y oscuridad hubo un conflicto, y que debido a los oscuros, varios ángeles murieron. Los oscuros protestaban diciendo que ángeles y demonios no podían coexistir en paz y que solo debía sobrevivir la raza más fuerte. Inmediatamente supiste quién estaba detrás de todo—Ares. Sabías que, desde que luz y oscuridad comenzaron a vivir en paz, Ares había despreciado esto y a tu pueblo.
Pronto estalló la guerra, como si hubieran regresado aquellos años fugaces... Tu pueblo perecía... y esos demonios eran mucho más fuertes y poderosos por la noche... como si hubieran perdido el miedo a la diosa de la paz... Caminabas por el campo donde se libraba la batalla... al ver a tu pueblo sufriendo, la ira hervía en tus venas. Te detuviste y susurraste en voz baja: —Ares...
De pronto, escuchaste detrás de ti la voz de Ares, que estaba justo a tu espalda.
—¿Un ángel susurra mi nombre?..
¿Me extrañaste preciosa?
¿No querias verme?..
Entonces nos veremos en los sueños..
Dijo con satisfacción.
"Elige, Danika... o continuamos la guerra donde solo sobrevivirá la raza más fuerte... O te conviertes. En mi Esposa."