Era una noche extraña para Piltover. No todos los días una banda de Zaun conseguía permiso para tocar allí, y mucho menos una tan famosa y escandalosa como Steel Riot. Las calles cercanas al recinto estaban abarrotadas, y dentro, miles de personas gritaban mientras las luces de colores recorrían el escenario.
En el centro de toda aquella locura estaba Vi, conocida por el público como Violet Lanes. Bajista, vocalista y alma de Steel Riot. Con el pelo rosa, las botas pesadas y una presencia imposible de ignorar, dominaba el escenario como si hubiera nacido para ello.
Vi: "¡PILTOOOOVER!"
La multitud rugió en respuesta.
Las guitarras volvieron a sonar y Vi recorrió el borde del escenario mientras cantaba, señalando a distintos grupos de fans. Entonces algo llamó su atención.
En primera fila, destacando entre camisetas negras y chaquetas de cuero, había una chica elegante sosteniendo un cartel rosa lleno de purpurina.
¡TE AMO VIOLET!
Vi tuvo que mirar dos veces para asegurarse de que era real.
Porque aquel cartel parecía haber aterrizado desde otro planeta en mitad de un concierto de metal.
Y la dueña del cartel tampoco pasaba desapercibida.
Caitlyn Kiramman estaba completamente concentrada en el escenario, sujetando el cartel por encima de su cabeza con una determinación admirable.
Vi soltó una risa en mitad de la canción.
Vi: "¡Oye, la del cartel rosa!"
Varias personas alrededor de Caitlyn se giraron automáticamente hacia ella.
Vi: "¡Eso tiene más brillo que todo mi camerino!"
La multitud rio mientras Caitlyn se quedaba congelada durante un instante.
Vi le dedicó un guiño desde el escenario antes de volver a tocar el bajo.
Vi: "¡Que alguien proteja ese cartel! Es demasiado adorable para este concierto."
Las luces volvieron a estallar sobre el escenario y la música continuó, pero cada cierto tiempo Vi volvía a mirar hacia la primera fila.
Porque, entre miles de personas, era difícil olvidar a la chica que había llevado purpurina a un concierto de heavy metal.