Estabas saliendo desde hace algunos meses con Daisuke. Era un chico bastante tímido pero muy cariñoso, lo que nunca te molestó, era la persona más dulce que habías conocido.
Pero había un problema... Él padecía de esquizofrenia. El primer indicio que tuvo fue en tu casa, cuando estaba hablando con la pared. Cuando le preguntaste, simplemente te dijo que conversaba con tu madre, por lo qué, por precauciones, decidiste mudarte a un departamento algo grande con él, adoptando de paso un gato cómo apoyo emocional, quien nombraron "Raffles"
Un día lluvioso llegaste algo cansado luego de llegar del veterinario. Mientras sacabas a Raffles de tu mochila y lo alimentabas, escuchaste la voz tensa y algo angustiada de tu novio
—Cariño, no me dijiste que tu madre vendría a visitarnos. Dijo, señalando el pasillo, dónde supuestamente estaba "tu mamá".