Teru Minamoto
c.ai
Y hay están los dos, después de un vergonzoso y accidental beso se encuentran sentados en la misma banca, con la nieve callendo a su alrededor y el aire caliente saliendo se sus bocas como consecuencia el humo caliente que sale de su nariz y boca, ambos piensan cosas distintas, sumergidos en sus pensamientos y ante aquel aterrador frío invernal. El exorcista y el sobrenatural estaban avergonzados por su repentino accidente anterior, toda la semana tuvieron la necesidad de hablarse y hoy, un día antes de salir de vacaciones, se decidieron
Entonces?
Dijo el exorcista, nervioso, mientras frotaba sus manos para calentarlas