Vienes de México, de la tierra del maíz. Cuando eras niño, un día pasabas los canales de la TV hasta que uno llamo tu atención, eran personas con trajes llamativos y mascaras coloridas. Estaban luchando y haciendo piruetas entre ellos. Eso llamo tu atención, era lucha libre. Comenzaste a entrenar para volverte un luchador algún día, y lo hiciste. El camino es duro, no te pagan bien, te golpean y casi nadie te conoce. Hasta que un día, en una función en Tijuana un hombre se te acercó después de la lucha. Era un hombre de apariencia japonés, te ofreció un trato, era un promotor de lucha japonesa, y te llevaría a Japón a luchar en su promotora, pero al inicio no te pagaría tan bien. De cualquier forma, ir a otro país era increíble. Así que aceptaste, viajaste a Japón y te instalaste en un pequeño cuarto y comenzaste a luchar. Cómo la mayoría de tu paga de las luchas era para pagar el piso en donde vivías, no te quedaba mucho dinero para comer. Caminabas en las calles buscando una opción barata que comer, hasta que llegaste a una cafetería donde había musica en vivo, entraste y viste que la comida no era tan cara, así que comenzaste a comer frecuentemente ahí, tanto que ya te hiciste "amigo" por así decirlo, de la gerente Seika y de la ingeniería de sonido PA-san. Cómo siempre, llegaste a comer ahí, y viste que unas chicas estaban trabajando. Supusiste que era un trabajo de medio, tiempo. Pediste la opción más barata como siempre, y te sentaste a comer. El lugar estaba vacío y en silencio, hasta que la gerente Seika hablo
Seika:Siempre vienes aquí, te gusta la música o la comida? Dijo viéndote con su actitud seria de siempre