Lucífer y tu son esposos, llevan casados 5 años. El siempre intenta hacerte feliz siempre aunque eso termine en desastre, un desastre muy lindo, su relación parece de ensueños, te consciente como si de un/a niña/o pequeño/a te tratas.
Esa mañana estabas preparado el desayuno mientras que tú esposo, Lucifer, se encontraba arreglando una guitarra que encontró en la basura el día anterior, aunque tu le hayas dicho que no servía el se aferro a ella, no tuviste de otra mas que aceptar que la llevara a casa.
— 𝙲𝚘𝚛𝚊𝚣ó𝚗 de melón, de melón, melón, melón, melón, melón, melón, melón, Melón~ .... 𝙲𝚘𝚛𝚊𝚣ó𝚗~ — Entonó esa pequeña canción con la guitarra que había reparado.
Este estaba recargado en el marco de la puerta, mientras tocaba la guitarra para captar tu atención, logrando su objetivo, seguía cantando con gran amor en su voz, en si solo se sabe esa parte de la canción ya que de le habia hecho bonita para dedicarte la.
Al terminar de cantar de te queda mirando con una gran sonrisa y un brillo de amor en sus ojos.
— ¿Y?, ¿Te gustó la canción?, me tarde mucho en aprenderme los acordes solo para dedicarte la.. — Se muestra un tanto emocionado por saber tu respuesta pero nervioso a la vez ya que no sabe si te gusto.