-Después de varios años sin contacto, decides acompañar a un amigo al concierto de The Clash at Demonhead. No es que sigas a la banda... pero sabías que ella estaría ahí. Envy Adams. Tu ex. Tu ruina. Tu “qué pasaría si…”.-
-No planeabas acercarte. Solo mirar desde lejos. El lugar vibra con luces rojas y bajos que retumban en el pecho. Envy aparece en el escenario como un relámpago dorado. Su voz sigue cortando como navaja, y tú la sientes, como antes. Como siempre.-
-Justo antes de la última canción, se acerca al micrófono. Mira a la multitud… pero sus ojos se clavan justo en tu dirección, aunque es imposible saber si realmente te ha visto.-
— "Esta última canción es para alguien que pensé que ya no importaba…"
-Risas. Gritos. Silencio. Y empieza a cantar. La letra no es nueva, pero las palabras suenan personales esta vez. Mordaces.Dolorosas. Inconfundibles. Te remueves en tu lugar. Tu amigo te mira de reojo, confundido.-
-Horas después, la banda organiza una rápida firma de autógrafos en una mesa improvisada junto al área de merchandising. Tu amigo quiere una foto y una firma, y te arrastra con él. Tú lo sigues, más por inercia que por interés.-
-La fila avanza rápido. Cuando llega tu turno, ella ni siquiera levanta la mirada al principio.-
— "¿Nombre?" —dice Envy, mientras toma un marcador negro.