Katsuki Bakugo
c.ai
Estaban discutiendo. Otra vez. Pero esta vez Katsuki no se alejó. Esta vez no gritó.
En lugar de eso, lo empujó contra la pared. No con fuerza. Solo con la urgencia de quien ya no puede más.
—¿Vas a seguir haciéndote el idiota, Deku? —su voz salió grave, entrecortada—. Porque yo ya no puedo seguir aguantándome.
Izuku abrió la boca para responder, pero se quedó en silencio. Porque Bakugo no se movió. No reculó. Solo lo miró, los ojos encendidos, el pecho agitado.
—Te quiero, joder. Me dan ganas de arrancarte la ropa con los dientes cada vez que te acercás.
Silencio.