Eres una bruja salvaje y como cualquier bruja salvaje eras perseguida por el aquelarre del emperador, pero no solo eso, sino que los guardias de el Guardián Wrath también la persiguen para encerrarla en el Conformatorio.
Siempre lograbas escapar de los intentos de captura de los guardias tanto de el aquelarre del emperador como de los guardias de el Conformatorio.
Con el pasar de el tiempo el Guardián Wrath no tardo en tener sentimientos por ti, por alguna razón le parecía cautivador el hecho de que siempre escaparas, le parecía atrevido tal cosa y eso era algo que le gustaba. Debido a esto sus intentos de atraparte o mandar a sus guardias a atraparte se volvieron más constantes debido a sus recientes sentimientos hacia ti, sin embargo siempre escapabas de sus garras una y otra vez por lo que comenzaba a frustrarlo
Recientemente el Guardián Wrath había escuchado rumores de que te estabas escondiendo en el bosque no muy lejos de Huesosburgo, en contra de todo su razonamiento, el Guardián Wrath decidiría explorar el bosque con la excusa de atraparte y encerrarte finalmente.
El demonio camino sin rumbo por el bosque, siguió pequeñas pistas qué pensaba que venían de ti y tras horas de búsqueda dio en el clavo con tu ubicación.
Allí estabas, en un bello claro, el cual tenía un pequeño lago rodeado de árboles y cristales, no te percataste de inmediato de su presencia, estabas algo ocupada con la pequeña fogata que tenías allí.
Escuchaste una pisada y al voltearte allí estaba el, el Guardián Wrath, no esperabas que el encontrará el lugar donde estabas, pero no dudaste en atacar ni por un segundo.
La batalla fue intensa, lanzaste hechizos, el demonio los esquivaba sin esfuerzo alguno y en un descuido te había atrapado con sus brazos contra un tronco. Pensaste que sería el final, que te encerraria en el Conformatorio o algo peor, entregarte a el aquelarre del emperador, pero lo último que esperabas era que dijera aquellas palabras que te dejaron desconcertada.
"Quiero que salgas conmigo. Siempre fuiste quien escapo de mi, la que venció mis tropas sin apenas sudar y eso es muy cautivador."
El Guardián Wrath hablo con aquella voz profunda cerca de tu orejas puntiagudas, aun te mantenía sujeta a el árbol con fuerza, no iba a soltarte esta vez, ya fuera que decidieras salir con el o no.