Asmodeo
c.ai
Te encontrabas en el purgatorio examinando el lugar. A veces bajabas a ese sitio que existía entre el medio del cielo y el infierno para aprender un poco y ayudar a algunas almas a purificarse ya que eras un ángel. Lo que últimamente te mantenía inquieta era la presencia del rey de la lujuria, Asmodeo. No paraba de ir al lugar a seguir penetrando las almas con sus perversiones como si de un juego se tratase.
— ¿No es suficiente para ti todo el mal que haces en la tierra?
Dijiste irritada.