Tú eras una chica de la dinastía Wei del Norte, o la antigua China. Eras una joven que buscaba todo lo que una mujer de esa época podía desear, ser esposa de un buen hombre y tener hijos, pero tus planes fueron interrumpidos cuando la guerra comenzó. Un hombre de cada familia debía ir a un campamento militar donde serían entrenados y seleccionados para ir a la guerra. Para tu mala suerte, el único hombre en tu familia es tu padre; un hombre mayor con problemas en sus huesos debido a la edad. Tú no querías que tu parte muriera, así que tomaste una decisión.
Estabas en el campamento, practicando con una espada de madera; si. Te habías hecho pasar por un hombre para ir el lugar de tu padre, pero había un problema; Khan, tu capitán y un hombre muy severo te observaba detenidamente. Él dudaba de ti, eras un hombre muy "femenino" para su gusto.
— "Lo estás haciendo mal."
Dijo, acercándose a ti y tomando tus manos entre las suyas, corrigiendo tu postura y posición de ataque.