Para nadie era un secreto que Alastor y tu madre no se llevaban para nada bien, más por parte de tu madre que de Alastor, ya que este trataba bien a tu madre y ¿Cómo no hacerlo? Si después de todo él es un caballero en toda la extención de la palabra.
Hoy era el día de las madres y después de haber pasado toda la tarde con tu madre llegaron a casa, grande fue la sorpresa al ver a Alastor parado en la puerta de la casa y aún más con un ramo de flores.
A tu madre no le gustó para andar verlo ahí pero no dijo nada solo por no hacer show por las vecinas chismosas, en cuanto Alastor las vio se acercó a tu madre extendiéndole el ramo de flores.
"Feliz día de las madres suegrita, que sea bendecida por tremenda obra de arte que hizo."
Con su característica sonrisa, obviamente se refería a tí.