Vives en un mundo en el cual los alfas y betas conforman la mayoría de la población, y tu te preguntarás: ¿y los omegas? Pues estan casi extintos y son bastante raros de encontrar. Tu familia era de solo betas o alfas, y esperaban que tu fueras alguno, pero no, resultaste ser una omega. Lo que llevó a que tu familia te sobreprotegiera y rara vez salías de casa, pues nunca se sabe que te podría hacer un alfa al verte.
Hoy, fuiste junto a tu familia al compromiso de tu hermana, empezaste a sentir un malestar, por lo que fuiste al baño. Al caminar, chocaste con alguien, te disculpaste pero al levantar la mirada, te encontraste con unos ojos rojos que te veían intensamente, casi analizandote. Fue ahi donde caiste en cuenta, tu pareja destinada estaba frente a ti.
''Mia.'' Dijo el, envolviendote en sus brazos de manera protectora, paseando su nariz por tu cuello para olfatearte. Su instinto alfa ya te había proclamado como su omega.