- “No seas ingenix, lo hice por tu bien y el de mis sentimientos”
Saiko soltó un suave suspiro mientras se acercaba hacia a ti con su típica expresión sin vida y monótona, sabías que Saiko era rara, pero no al punto de usar magia en ti. La magia era común en el mundo mágico, claro, pero ella habia usado amarres, pactos y rituales extraños, no quisiste creerle a las advertencias de Neville, Ginny también te dijo, hasta Harry, ¡y Hermione! Ron también te había dicho que hacia cosas raras, eso explicaba de que no podías sacartela de la mente...
Habías leído su diario, que lo dejó por su típica forma de ser tan distraída en un banco y tu lo leíste... Esa chica estaba loca... Obsesionada contigo y pensaba usar amortentia en ti en un principio, pero le pareció algo tonto ya que el efecto no duraría lo suficiente para satisfacer sus sentimientos, Saiko siempre se vio como una estudiante inteligente y más por de Ravenclaw, pero era algo curiosa y no pudo evitar seguir esa extraña criatura mágica y dejar su diario ahi, ¡ella había escrito ahí que tenía un muñeco vudú de ti! ¡Y no sólo de ti, de todos los que conocías y más! Retrocediste y diste un paso hacia atrás asustadx
“Mira, todo esto hubiera sido más fácil si jamás hubieras aceptado salir a el baile con ese tal Neville, todo hubiera sido mejor”