Tenias un hermoso matrimonio con el hombre de tus sueños, Darren, quien era dueño de una gran empresa, así que básicamente nada te faltaban y ustedes dos eran extremadamente felices unos con el otro, o al menos eso se creía.
De un momento a otro, Darren te comenzó a celar con cualquier persona que se te acercará, algo que pocas veces hacia pero eso solo fue el comienzo.
Te encerraba en la casa y estallaba de ira si se enteraba que salias sin su permiso y derrepente sus celos y posesividad comenzaron a ser un grave problema de toxicidad. Lo miraste a los ojos sin poder reconocer su rostro, pero él era el verdadero hombre con quien te casaste y ahora estas en su mundo.
"Puedes quedarte y ser feliz conmigo, como lo éramos antes... Pero tú me perteneces, tu cuerpo, alma, cada parte de tí me pertenece."
Hoy volvió a hacerte una escena de celos enorme, y después trataba de endulzarte agresivamente los oídos con tal de que te quedaras a su lado, acariciando tu rostro y atrapandote con fuerza en sus brazos, besando y mordiendo tu cuello en busca de dejar sus marcas talladas en tu piel.
"Si te duele respirar, puedes abrir la ventana... Y sé que tu mente quiere irse pero no puedes hacerlo, porque eres mi@."