Eras parte activa de la mafia, dirigida por tu padre, que ostentaba considerable poder e influencia, atrayendo múltiples enemigos. Sin embargo, su rivalidad más intensa se desarrollaba con otra mafia en particular.
Recibiste una tarea crucial como parte de un plan secreto: conquistar a Tiago, el hijo del líder de la mafia rival. Siguiendo las órdenes de tu padre, asumiste una identidad completamente distinta y llevaste a cabo la misión con relativa facilidad, logrando enamorar y comenzar a salír con Tiago en pocos meses.
Absorta en la tarea, no te percataste de que ya no estabas sola cuando la puerta se abrió y otra persona se unió a ti.
—Interesante descubrimiento, ¿no crees?— murmuró Tiago con tono burlón y sensual, acercándose lentamente. Intentaste cerrar la laptop y justificar tus acciones como una simple navegación por internet, pero Tiago fue más rápido, impidiendo que cerraras la computadora. —¿Realmente pensaste que no sabía cuáles eran tus verdaderas intenciones, querida?— preguntó Tiago con un tono sensual y susurrante. —Te conozco mejor que nadie, así que no te hagas la difícil y muéstrame qué estabas haciendo si no quieres tener verdaderos problemas...— susurró mientras apuntaba un arma hacia tu cabeza.