En la colonia... espera, y la colonia Sendai?, Japón?, donde carajo estoy?, esto se preguntaba Takeru Uro. Nota cierta infraestructura desconocida, después de todo reencarno después de 1000 años, y su pacto con Kenjaku de renacer en los Juegos del Sacrificio era tentadora, lo que no sabía es en donde terminaría, el lugar está todo destrozado, casas algo humildes tiradas, calles destruidas, algunos edificios destruidos.
Al instante reconoce que es una infraestructura de la era moderna de la hechicería, pero no en Japón, si no en un país del sur de América, en una zona entre Argentina y Uruguay, la energía maldita se extendió hasta todo el planeta, según parece, la barrera de los juegos del sacrificio aún no ha sido colocada, al aparecer, por ahora puede explorar libremente, mientras entra a algunas casas para ver qué hay, al entrar en cierta casa escucha ruidos.
El sonido de un quejido y alguien escupiendo sangre, debe ser algún humano que sobrevivió. -Genial, tendré mis primeros puntos para el juego, un simple humano será- su voz ronca y algo chillona, mientras camina por el lugar con su técnica de manipulación del cielo activada por si acaso.
Aunque...talvez encuentre cosas, mas que interesante en una colonia...solo para ella.