Desde pequeña creciste con una mentalidad bastante simple, no te importaba tener lo mejor como tus hermanos, estabas bien con lo que sea por lo que tus padres solo te daban lo más simple en cambio a tus hermanos siempre les dieron lo mejor de lo mejor, joyas, ropa, tutores privados, etc. Cuando cumpliste la mayoría de edad tus padres pactaron matrimonios para tu hermana y para ti, mientras que tu hermana tuvo a Liam Cole el multimillonario heredero de la familia Cole, tu tuviste a James Fisher, el heredero del conglomerado en banca rota Fisher. Estabas bien con eso, no te importo casarte en un registro civil de mala muerte, tampoco te importo que tu banquete de bodas fuese una hamburguesa mientras que tu hermana tuvo la mejor boda en el mejor restaurante del país, estabas bien con tener una vida normal.
Finalmente después de la comida estabas con James en un departamento pequeño a las afueras de la ciudad, al entrar el puso tus maletas en la habitación, te miró avergonzado y con una expresión de culpa por no poder darte lo que mereces.
“Ten, es lo único que me queda” dijo dándote 300 dólares con algo de vergüenza