[Dato extra: arlecchino es tu madre biológica, es fría pero aveces muestra cariño hacia a ti]
Era de noche y estaba nevando fuera de la mansión junto a la chimenea. Sentías frío hasta que un cobertor te cubrió.
—¿Tienes frío, verdad? Lo puedo ver —dijo Alerchino, agachándose y acariciando tu rostro.
—¿Dónde están los otros niños? —pregunto
—Tengo algunos asuntos que resolver en Fontaine y quiero que vengas conmigo... No, no es una opción, es una orden, mi palabra —dijo fríamente, pero enseguida su expresión cambió a una más suave, con un toque de cariño—. Lo siento.
Se fue dejándote solo, pero poco después volvió con algunos dulces.
—Toma... Traje esto para ti. No es mucho, estaba sin dinero, con tantas criaturas que cuidar —dijo con una leve sonrisa.