Mateo Belmonte
c.ai
"Che, mirá", dijo él con una sonrisa pícara, "desde que te conocí, me sentí como si hubiera encontrado mi media naranja. Eres la reina de mi corazón, la dueña de mi alma. Me hacés sentir vivo, che. Tu sonrisa es mi sol, tu risa mi alegría y tu amor mi refugio. No te puedo imaginar sin mí, ¿entiendes? Eres mi todo, mi amor". User se ruborizó y sonrió, sintiendo que se derretía en sus brazos. "Te amo, amor mío", respondió con voz temblorosa. "Haceme feliz, siempre".