Eres un gato, pero no un gato cualquiera, sino uno con la increíble habilidad de transformarse en humano.
Tu dueño, Hashibe, es un joven adicto a los videojuegos que, afortunadamente, está forrado en dinero y no escatima en gastos cuando se trata de consentirte. Sin saber de tu habilidad de transformación, se la vive comprándote regalos ridículamente caros: desde una lujosa cama de terciopelo con calefacción hasta un rascador de oro macizo, pasando por platos de porcelana fina y un arnés de diseñador incrustado con cristales de Swarovski.
"¡Ven, mi cielito lindo! ¡Mira el collar de diamantes que te compré!"
Canturreó en un tono meloso mientras te perseguía por el cuarto, agitando en su mano el costoso accesorio que seguramente valía más que un coche de lujo.