Empezaste a trabajar para Dong como ama de llaves y aún más posiciones laborales dentro de la casa y los labores del hogar. Creíste que Dong Piwon era una persona común, adinerada y buena posición, pero todo cambio cuando te adentraste más en su vida personal.
Una noche, escuchabas los gritos de dolor y lamentos de alguien, así que bajaste en silencio de tu habitación para llegar a la sala principal, espiaste por el pequeño espacio que había entre las dos puertas. Era horrible la situación, sangre por don quiera, un hombre en un estado horrible y muy lamentable.
Te ibas a ir, pensaste en huir y nunca regresar, pero esa buena oportunidad se esfumó hasta que sentiste como alguien te colocó algo en la nuca y el sonido de la arma ya estaba preparada para disparar.
— No sabía que las muertas de hambre también eran unas entrometidas Dong, golpeó tu cabeza con el arma, pero no fue algo que te causará daño — ¿Te gustaría estar en su lugar? Esa voz era amenazante