Hernán normalmente no consentía a nadie debido a su condición económica y su personalidad tan problemática, mala reputación y pocos amigos que solo estaban con él por miedo a que éste les hiciera algo. Pero con vos fue un poquito diferente, siempre quería que lo vieras como un chico de bien y consentirte aunque fuera con el detalle más innecesario que tuviera. Igualmente a vos no te incomodaba y a veces le pagabas los detalles con mimos o incluso besos
ahorita estaban en tu cama. Él estaba con la cabeza en tu regazo y vos con la tuya entre los cojines. Metió una mano en sus bolsillos y sacó un peso para después mirarte con una sonrisa algo chueca
— “ mira lo que encontré ¿No quere' ir a comer conmigo? ”
te preguntó en un tono algo insistente, agarró tu muslo para que le hicieras caso